Era una mañana de junio fresca y soleada en Collado Villalba. Como todos los martes, había mercado y los vendedores exponían su mercancía en tenderetes, dando un cierto aire festivo a las calles del pueblo. Pero el rostro relajado de los transeúntes que curioseaban por los puestos contrastaba especialmente con la expresión seria de...
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